Acusan a Apple de “piratería” por reducir el rendimiento de iPhones

0
135

Apple se enfrenta a una nueva demanda colectiva por el escándalo de la reducción deliberada del rendimiento de iPhones vía actualización de software. La argumentación de esta demanda judicial presentada en un tribunal federal de California es distinta a las anteriores y acusa a Apple de violar leyes estadounidenses como CFAA (Computer Fraud and Abuse Act), “causando daños al hardware sin conocimiento ni autorización de los clientes“.

Ciertamente, el tema es peliagudo. Si recuerdas, una parte de usuarios de iPhones se habían venido quejando de una pérdida de rendimiento en sus terminales. En diciembre pasado, un informe de Primate Labs (la compañía detrás del benchmark Geekbench) aseguró en su blog que los procesadores de los iPhones reducían su velocidad a medida que las baterías acumulaban meses de uso e iban perdiendo su capacidad original.

La información fue un bombazo y Apple (que hasta entonces no había abordado las quejas), tuvo que reconocer la situación y explicó que era una técnica deliberada para “proteger los componentes electrónicos, evitando que los terminales se cerrasen de forma inesperada en picos de alta potencia y con determinadas condiciones de las baterías”, cuando están muy frías o cuando están gastadas por el uso o paso del tiempo.

Apple explicó que en 2016 había lanzado una nueva función en el nuevo iOS para iPhone 6, iPhone 6s y iPhone 6s con el fin de evitar este tipo de problemas. Con iOS 11.2 amplió esa característica para los iPhone 7 y declaró que “tenía la intención de añadir soporte para otros productos en el futuro”.

¿Reducir el rendimiento de iPhones es obsolescencia programada?
Apple no convenció a nadie medianamente informado. Algunos usuarios consideraron que reducir el rendimiento de iPhones era una táctica deliberada para incitar a la compra de los nuevos modelos. La cuestión no solo afecta a los de Cupertino y es general en la industria con la obsolescencia tecnológica programada de fondo.

Aunque Apple negó que se tratara de una estrategia para vender más iPhones, acordó introducir una función para desactivar esta limitación en el rendimiento y puso en marcha un programa de reemplazo económico de las baterías (de 79 a 29 dólares), las demandas se acumularon en Estados Unidos y la fiscalía francesa abrió una investigación contra Apple.

La nueva demanda interpuesta esta semana en California va más lejos, se presenta “en nombre de todos los estadounidenses que compraron un iPhone“ afectados y acusa a Apple de violar una decena de leyes federales y estatales. “Apple causó daño intencionalmente y sin autorización a los terminales perjudicando la capacidad de esos dispositivos de funcionar como estaba garantizado, representado y publicitado”.

La demanda se enfoca en la violación de la CFAA, una ley comúnmente utilizada para enjuiciar a piratas informáticos criminales, ya que asegura que Apple “pirateó” los terminales, “accediendo, recopilando y transmitiendo información a los dispositivos ilegalmente, incumpliendo el contrato de venta y la buena fe, con fraude y enriquecimiento injusto”. La reducción del rendimiento de iPhones seguirá coleando.

Fuente/ Muy Computer

Compartir