La comunicación en situaciones criticas

0

He querido tratar este tema debido a que a pesar de los grandes avances tecnológicos y científicos que han ocurrido en materia de salud en las últimas décadas, lo cual ha traído como consecuencia un adecuado diagnostico temprano de diversas patologías y un tratamiento más oportuno, sin embargo en las universidades se nos enseña a dar las malas noticias a familiares y pacientes en estado crítico de manera que estas puedan pararse psicológicamente y aceptar la triste realidad de un pariente.

La comunicación de las malas noticias es reconocida por los profesionales de la salud como una de las situaciones que generan más tensión en la política diaria.

Marcos Gómez Sancho, anestesiólogo y experto en cuidados paliativos define la comunicación de malas noticias como ¨Un acto humano, ético, medico y legal¨. Que un ser humano tenga que comunicarle a otro su muerte o que la de alguno de los suyos esta próxima, es a la fuerza un acto tremendamente humano. Es el momento de mayor grandeza del acto médico y uno de los más difíciles.

Para dar una mala noticia nunca estamos suficientemente preparados, por lo trascendental de la misma, por esto es de vital importancia mantener desde el principio una buena relación médico-paciente, es importante que el médico escuche detenidamente y sin interrumpir al paciente o familiar y de esta manera realizar un mejor diagnostico y al mismo tiempo dar las explicaciones de lugar con bastante respeto, la comunicación de la patología debe ser clara, sencilla, directa, respetuosa y dar oportunidad de formular preguntas.

En ocasiones innumerables han existido demandas medicas por una mala comunicación, también con frecuencia hay negación de órganos en centros de trasplantes, lo que trae como consecuencia poco avance en los programas de trasplante de los centros de salud.

Es importante que el médico en sentido general pero sobre todo el emergenciologo y el intensivista estén bien adiestrados en lo que respecta a la comunicación en situaciones difíciles y conocer las diferentes respuestas emocionales de los familiares, ante el dolor provocado por una perdida, escuchar activamente, conocer sobre los aspectos relevantes del duelo inmediato y de esta manera estamos afianzando la humanización de los servicios de salud.

Por último consideramos que el médico debe tener respeto ante el duelo y comprender que puede pasar por shock, rabia, culpa, impotencia, angustia, negación, confusión, pena y en ocasiones hasta de risa, aunque esta última es el menor común ante la pérdida de un ser querido.

En todo momento debemos reconocer que somos profesionales de la salud y que debemos dar apoyo emocional a los familiares ante la pérdida de un ser querido.

Compartir