Cuquín: «Yo creo que fui un fresco o un inconsciente, porque imitar a Balaguer en los 12 años era peligroso»

0
411

SANTO DOMINGO.- Varios años antes de que el doctor Joaquín Balaguer dejara la presidencia en la década de los 70, a Cuquín Victoria se le ocurrió imitarlo y le quedó también que a mediados de ese decenio, Freddy Beras, Cecilia García al montaron el espectáculo de humor 3X3, en el que incluyó el personaje del hombre duro del Partido Rerformista.

Con este show, en 1974, inició sus imitaciones al presidente Joaquín Balaguer, según el humorista, un atrevimiento, porque se trataba de la época de los 12 años de gobierno del fallecido exmandatario.

Para la Navidad de 1975 Balaguer le pidió al trío que presentara el show en el Palacio Nacional, precisamente el día de Nochebuena, en exclusiva para ellos, y estos no aceptaron por temor.

“Yo creo que fui un fresco o un inconsciente, porque imitar a Balaguer en esa época era peligroso, tanto así que por ahí paso el gobierno entero a ver ese show.

Recuerdo que un día estaba presente don Milo Jiménez, exsecretario de las Fuerzas Armadas. Yo venía entrando por el público con un séquito de seguridad vestido de Balaguer, y cuando él vio este personaje con este sombrero se puso de pie y dijo: ‘Atención’, y yo asustado”, expresó.

Al parecer a Joaquín Balaguer le gustaba que Cuquín lo imitara y siempre lo mandaba a buscar para los saludos de Año Nuevo, pero este no se atrevía a ir. Al tercer año decidió ir para que el presidente no creyera que era su enemigo.

Recientemente, Cuquín Victoria fue nombrado Ministro Consejero en le embajada dominicana en Washington.

La esquina imaginaria

Sobre la famosa “Esquina imaginaria”, donde todos pasaban con personajes diferentes, muchas veces creados en ese mismo instante, indicó que surgió porque una vez faltó una orquesta, y Papito, el coordinador, les comentó que la orquesta de turno no había llegado y que se inventaran algo.

Cada uno se fue al camerino a construir un personaje. Freddy era quien entrevistaba, y como nada estaba coordinado, él no sabía con qué saldrían los humoristas y eso le causaba una risa tan grande que luego todos se propusieron como meta hacerlo reír.

“Freddy no sabía quién iba a salir y por eso cuando nos veía no aguantaba la risa. Era una calle y tuvimos que hacer un parque y poner un banco para que él se sentara y nosotros gozábamos más viendo a Freddy riéndose que con otras cosas”, expresó.

No al retiro

Algo en que Cuquín Victoria nunca ha pensado es en el retiro y colgar todos sus personajes. Lo atribuye que a que el trabajo que hace, en lugar de aburrirlo, lo divierte, y mientras no sea por obligación seguirá en los escenarios haciendo lo que sabe.

“Todos los días hay que comer, entonces siempre hay que trabajar. Además, yo me divierto mucho haciendo mi trabajo y eso para mí es uno de los mejores momentos de mi vida”, dijo en tono jocoso el humorista.

Guerra de las papeletas

En 1985 el empresario Leonel Almonte se propuso conquistar a los artistas, presentadores y humoristas dominicanos, dando como resultado el surgimiento del programa Sabroshow.

Los primeros en ser conquistados fueron Milton Peláez, July Carlo, Felipe Polanco y Roberto Salcedo.

A ese proyecto ambicioso de Almonte se le llamó “La guerra de las papeletas”, por la cantidad de dinero que había envuelta para quienes aceptaban su oferta.

“Milton me llamó un día y me dijo. Leonel Almonte quiere hablar contigo, al menos escúchalo. Yo fui un día a su oficina y cuando me dijo la oferta, que era cinco veces lo yo ganaba en el Show del Mediodía y un BMW del año, ese día me fui a donde don Manolo Quiroz y le dije: Mire, yo no me quiero ir, pero me están ofreciendo esto y aquello.

Manolo, con su paciencia, se queda mirando el techo y me dice: Pollo, así era que él nos decía a todos, pregúntale a Leonel si él no quiere un director de lo que sea para yo irme”, recordó con alegría Cuquín.

 

Compartir