Gobierno presta más de lo esperado al agro

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En República Dominicana en los últimos cuatro años ha habido una marcada diferencia en la forma de enfocar la política para el sector agropecuario y el hecho de que a enero de 2016 el apoyo estatal haya alcanzado los RD$59,000 millones despeja cualquier duda.
Eso significa que se superó con unos RD$13,000 millones las expectativas que se tenían, calcula el presidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) Osmar Benítez. Y si el cálculo se extiende hasta el 16 de agosto de este año, Danilo Medina habrá superado en RD$20,000 millones el monto que se esperaba en préstamos al sector, para un total de RD$66,000 millones.

Entrevistado en el Almuerzo Semanal de Multimedios del Caribe, Benítez no se anduvo con rodeos para defender las ejecutorias en materia agrícola y agroindustrial del Presidente. “Hay muchas cosas que tú pudieras negar, pero hay una cosa que es innegable: en la gestión de Medina, desde el punto de vista de política pública y de cómo marcha el campo a partir de las políticas públicas, ha habido un cambio trascendental que ha generado una reacción positiva en el segmento de la economía agraria del país”, planteó.

Benítez llegó cargado de documentos y estudios a la entrevista, pero manejó tan al dedillo cada “cosa”, que terminó sin usar algunos de ellos. Rememoró que Danilo Medina se comprometió con el sector agropecuario en aplicar una serie de políticas públicas orientadas a transformarlo, reconvertirlo y reimpulsarlo junto a su gente en la zona rural. Por la forma como el presidente ejecutivo de la JAD se refiere a la cuestión, todo indica que el mandatario ha ido por el carril correcto y que no ha fallado a los compromisos asumidos. Sostuvo que dentro de esos temas de políticas públicas, que fueron discutidos con el gobernante cuando apenas era candidato a la presidencia, el primero era el de crédito agrícola.

“El sector reclamaba a través de la Junta Agroempresarial que había que completar o dejar atrás un déficit que existía en la cartera de crédito al sector agropecuario, que remontaba un nivel superior a los RD$10,000 millones anuales”, le dijo Benítez al director de elCaribe, Osvaldo Santana, quien dirigió la entrevista.

Los números que maneja el dirigente de la organización cúpula de la agroindustria del país indican que el portafolio de crédito al sector agropecuario a la llegada de Danilo Medina estaba dividido en dos segmentos que juntos sumaban unos RD$18,000 millones y de esa cantidad -repartida casi en partes iguales- el 50% lo aportaba el Banco Agrícola y el restante 50% la banca comercial, tanto pública como privada. Sin embargo, el valor de la demanda de crédito que se tenía en ese momento superaba los RD$30,000 millones, calculados a partir de las áreas de siembra de los diferentes productos y/o actividades de la agropecuaria nacional.

Sumando todos los productos de la canasta diaria, más los que se cultivaban para el mercado de exportación se proyectó que se requerían unos US$1,000 millones, que para entonces (en el tiempo que Danilo Medina asumió el cargo) eran unos RD$40,000 millones, calculados a la tasa que había (lo que costaba un dólar en pesos dominicanos).

Según Benítez, se había hecho el compromiso de que el Gobierno aportaría RD$10,000 millones por año (para llegar a los RD$40,000 millones que se requerían de manera global) y en el primer año de gestión superó ese monto, aportando RD$16,000 millones, es decir, unos RD$6,000 millones más de lo prometido para un período de 12 meses. “La agricultura del país marcha según marchan las políticas públicas, desde el punto de vista de los seres humanos y según marcha la naturaleza y las condiciones (…) si son favorables o adversas”, dijo Benítez , observado atentamente por el equipo directivo de la JAD que le acompañó. Ellos fueron: Juan José Espinal, gerente de Proyectos; Claudia Chez, gerente de Mercados; Ángel Barón, gerente del Laboratorio de Microbiología, y Olga Almánzar, gerente de Relaciones Públicas.

Por parte de este periódico estuvieron (además del director Santana) Héctor Marte, jefe de Redacción de Apertura, y Sandra Guzmán, editora de elCaribe versión digital.

El dinero que ha prestado el Gobierno para producir los alimentos que consumen los dominicanos y una parte para exportación ha caído en suelo fértil, según Banítez. “Eso se ha traducido en una diversificación de la agricultura dominicana. Hoy tenemos un sector productor-exportador dinámico, que superó la cifra que teníamos de exportación, que era de unos US$1,200 millones, para pasar a exportar cerca de US$1,700 millones en productos agrícolas”, aseguró.
Entre los productos enviados a los mercados internacionales citó los cigarros, el cacao y vegetales de invernaderos, entre otros. En el caso del cigarro, dijo que el país pasó de exportar unos US$200 millones a un total de US$600 millones y en el caso del cacao el aumento fue de US$138 millones a poco más de US$200 millones. De vegetales de invernaderos el aumento fue US$38.40 millones a US$90 millones y en el área de cultivo de esos invernaderos se pasó de cinco millones de metros cuadrados a casi 10 millones de metros cuadrados.

En producción de piña, República Dominicana pasó de entre 10 y 11 millones de dólares en exportación a 22 millones y de aguacate, que se exportaban 18 millones de dólares, a 25. En el caso de ajíes (de invernaderos y de campo abierto, a la vez) el paso fue de 15 millones de dólares a 24. Mientras, de vegetales chinos el país pasó de 40 millones de dólares a un total de 100.
Benítez pasó balance también a los rubros de consumo masivo en el país. Uno de ellos es el arroz, del que dijo ha habido una estabilidad en la oferta, porque se ha mantenido una producción de 11 y 12 millones de quintales por año. No ocurre así con la habichuela (dijo Benítez), de la cual ha bajado la oferta, de 400 mil y 500 mil quintales que se cosechaban a unos 300 mil. De huevos y pollos aseguró que se ha mantenido la estabilidad en la oferta. “De pollo hemos estado produciendo 15 millones de unidades mensualmente. De huevos se exportan más de 50 millones de unidades”, sostuvo.

En los años que Danilo Medina tiene gobernando las condiciones climatológicas no siempre han sido favorables para la producción. Osmar Benítez recordó que en los últimos tres años República Dominicana vivió una sequía crónica, tipificada como tal por la Organización Mundial de Meteorología. Una sequía es crónica cuando por tres años consecutivos el patrón de lluvia que es ordinario se cambia o cae. La sequía que refiere impactó severamente en algunos bienes del agro que son sensibles, como el caso del plátano. En efecto, entre septiembre y octubre de 2015 el plátano impactó un récord de precios, cotizándose en el peor de los casos a RD$30.00 por unidad. Eso obligó a que el Ministerio de Agricultura tuviera que autorizar importaciones de esa musácea para satisfacer la demanda y de paso forzar a una baja en el precio para los consumidores. Actualmente, la unidad se cotiza entre los seis y diez pesos, en función del lugar donde se compre y la procedencia y tipo de plátano. “Tuvimos una situación con el pollo que subió de precio y luego se estabilizó a la baja”, apuntó Benítez.

Cuba es una oportunidad momentánea para sector

Sobre las conversaciones que mantienen República Dominicana, Chile y Cuba, para analizar la posibilidad de negociar un acuerdo comercial, Benítez refirió que a los chilenos les interesa entrar al mercado dominicano libre aranceles productos que para ellos son muy competitivos, como los vinos. “Ahora mismo el vino de Chile nos paga un impuesto, pero el vino francés y el europeo no pagan impuestos en virtud del Acuerdo de Asociación Económica con Europa, conocido como EPA. Ellos (Chile) están fuera de competencia y quieren, fundamentalmente en el caso de los vinos y de frutas procesadas, ver cómo entran a República Dominicana con mejores condiciones. A cambio de eso nos abrirían el mercado a nosotros para cigarros y para rones. El ron dominicano está batiendo récord en Chile. Nunca hemos tenido miedo a los acuerdos comerciales porque un acuerdo es una negociación”, indicó. En el caso de Cuba, es una gran oportunidad momentánea para el sector agropecuario porque ese país demanda alimentos de todo el mundo.

Contento por titulación, pero no está satisfecho

Cuando a Osmar Benítez se le preguntó ayer si está conforme con el programa de titulación del Gobierno y si eso va acorde con lo que se requiere, dijo que la Junta Agroempresarial está contenta pero no satisfecha. “Desde 1993 la Junta Agroempresarial asumió la agenda de la titulación de tierras y conseguimos una donación del Gobierno de Estados Unidos. Nos donaron 122 mil dólares e hicimos un estudio, un levantamiento sobre la situación. Para entonces nosotros decíamos que el 60 por ciento de los terrenos agrícolas del país, o no tenían título de propiedad o tenían títulos que eran irregulares y que había un movimiento en Las Américas (Chile, Perú, Argentina, Bolivia…) donde se estaba en un programa de titulación universal de los terrenos. No debiera haber en ningún país ningún terreno que no esté titulado”, planteó. Sostuvo que el sistema de la Jurisdicción Inmobiliaria está funcionando, aunque tiene debilidades que pueden corregirse. “Ahora tú vas a un registro de títulos y das el número de una parcela y te dan el expediente completo. En fin, hemos avanzado”, dijo Benítez.

Impacto
El valor del producto bruto agrícola en el producto interno bruto dominicano supera los 180 mil millones de pesos en el año, según datos oficiales”

Estadísticas
Según dice el Precenso Agrícola de la ONE, aquí hay 250 mil agricultores y el sector agropecuario emplea unas 350 mil personas todavía”

 

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