Grabar o tomar fotografías antes que auxiliar contribuye a perder vidas

0
42
Comúnmente en un accidente vial curiosos se aglomeran en el lugar del hecho, obstaculizando a los paramédicos y corriendo el riesgo de provocar otro.

SANTO DOMINGO.-Una asistencia o llamada rápida a emergencias tras sufrir un accidente o agresión física es determinante para la sobrevivencia de las víctimas.

Empero, un gran número muere, en cierta medida, porque algunos de los primeros en llegar al lugar del hecho se preocupan más por curiosear, grabar o tomar fotografías con su celular que por ayudar.

Esto se ha convertido en un grave problema que preocupa a las autoridades dominicanas de salud, como las del Hospital Traumatológico Doctor Darío Contreras, quienes recientemente iniciaron la campaña “No me grabes, ayúdame”.

La iniciativa viene en respuesta a las actitudes de indiferencia, y procura crear conciencia en “los curiosos” que se acercan a un herido o lesionado, para que se abstengan de hacer fotos y videos sensibles que vulneren la integridad de las personas.

La campaña se lanzó previo a la entrada de la Semana Santa, fecha donde históricamente los accidentes por imprudencias se elevan, y también busca que los vacacionistas se manejen con prudencia para evitar sumarse a las estadísticas.

“Efecto espectador”

La encargada de las redes sociales del hospital, Grisneidy Reyes, afirmó que la inclinación o deseo de presenciar un hecho de sangre para grabar o fotografiar el sufrimiento de otros es definida como el “Efecto espectador”.

El fenómeno abarca a aquellas personas que ante un siniestro se abstienen de ser solidarios con los afectados por asumir que otros pueden serlo.

La tecnología le agregó un aspecto extra , que es “el reporterismo informal”, donde ahora el observador del suceso, en vez de ayudar o llamar al 911, enfoca sus esfuerzos en grabar con su celular para publicarlo en las redes sociales.

Esta práctica ha tomado fuerza hoy día por el afán de en acumular “like” y atraer seguidores, pero en detrimento de la integridad de las víctimas y sus familiares.

Lo más triste del caso es que quizás la vida o salud del accidentado pendan de la voluntad del espectador, o que este pueda convertirse en obstáculo para el trabajo prehospitalario. También podría generar otro accidente.

Orígenes

Un caso que conmocionó a Estados Unidos, y que fue el punto de partida de expertos para analizar el “Efecto espectador”, fue el asesinato de Katty Genevese ( 1964).

La joven de 28 fue apuñalada hasta morir por un violador y asesino en serie en Nueva York, sin embargo antes de las estocadas mortales su verdugo se retiró de la escena al notar que varios vecinos observaban.

La publicación del periódico “The New York Time” titulada “37 who saw murder didn’t call the police”, o sea, “37 que vieron el crimen y ninguno llamó a la policía”, afirma que pese a los gritos de la joven nadie fue a socorrerla, permitiendo así que su matador volviera a su encuentro para terminar su macabra obra.

El primer estudio del fenómeno fue realizado por John Darley y Bidd Latané y explica que en un grupo de personas, los observadores asumen que otro intervendrá y todos se abstienen de hacerlo. El grupo hace que se difumine la responsabilidad.

Tecnologización

Para el psicólogo Luis Vergés, este fenómeno es una herencia colectiva que responde a diversos factores, uno de ellos es la tecnologización de la cotidianidad humana, donde algunas personas sienten más atracción de digitalizar el suceso, que de ayudar o interactuar con el afectado.

Otro aspecto que interviene, según Vergés, es la disminución de la empatía que trae como consecuencia la insensibilidad.

También la idea de ver la solidaridad como un peligro, siendo esta una conducta aprendida por sucesos pasados.

Puntualizó que el factor fundamental es el debilitamiento del sistema de valores humanos, donde la dignidad del ser y la condición de integridad de la otra persona, ha pasado a un segundo plano.

Explicó que existe una educación distorsionada que incorpora el morbo como una atractivo en lo habitual de las personas.

Implicaciones legales

El abogado Hermani Aquino Hernández indicó que la Ley de la Libertad de Expresión y Difusión del Pensamiento está limitada a salvaguardar la honra o la reputación del ser humano.

Advirtió que si lo que publicamos por las redes sociales afecta la intimidad de una persona, se puede ser objeto de prisión.

Código Penal sanciona invasión a privacidad

Ley. El artículo 337 del Código Penal Dominicano, establece: “Se castiga con prisión de seis meses a un año y multa de veinticinco mil a cincuenta mil pesos el hecho de atentar voluntariamente contra la intimidad de la vida privada, el o las personas que por medio de cualesquiera de los procedimientos siguientes: capten, graben o transmitan, sin consentimiento, palabras pronunciadas de manera privada o confidencial y la imagen de una persona que se encuentra en un lugar privado.

Cuando los actos mencionados hayan sido realizados con el conocimiento de los interesados, sin que se hayan opuesto a ello, no será objeto de pena”.

Compartir