La Internet Universal se retrasa por las desigualdades en el planeta

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La Internet Universal, un objetivo definido por la ONU como la posibilidad de acceso a la red de redes de la gran parte de los habitantes del planeta (al menos el 90%) no se alcanzará hasta 2050 como poco, advierten los expertos. Mucho más tarde de lo previsto, es consecuencia de las desigualdades económicas, sociales, educativas y de todo tipo entre las regiones del planeta.

2018 cerró como el primer año en la historia donde más de la mitad de la población mundial estaba conectada a Internet, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). De acuerdo con sus datos, 3.900 millones de personas estaban conectados a la gran red al finalizar el año. Un 51,2% de la población mundial frente al 48,6% de 2017.

Un avance, sin duda, pero que no puede esconder la otra realidad, la enorme diferencia en penetración de Internet entre unas regiones y otras. Los expertos han advertido que algunas partes del mundo quedarán excluidas de Internet durante las próximas décadas si no se realizan mayores esfuerzos e inversión para impulsar la educación, la alfabetización en línea y la infraestructura de banda ancha.

El retraso para establecer una Internet Universal resalta la dramática brecha digital que se ha abierto entre los que aprovechan Internet y sus beneficios y los que están marginados porque carecen de las habilidades para estar en línea o viven en una región sin conexión. “Tenemos un gran desafío para que el 70%, 80% o 90% del mundo esté conectado”, explica Adrian Lovett, CEO de la World Wide Web Foundation, una organización creada por el inventor de la web, Sir Tim Berners-Lee.

“No debería haber complacencia alguna. No avanzaremos mágicamente a un mundo que todos estén en línea“, añade Lovett resaltando la necesaria inversión. “Si una persona no está conectada cuando la mayoría de sus conciudadanos en el mundo lo está, quedará marginado de una manera que podría ser más grave y más desafiante que quizá cualquier cosa que hayamos visto antes”.

La Internet Universal se retrasa
El aumento de accesos a Internet registrado en la última década ha descendido de forma dramática en los últimos años, a pesar de alcanzar a la mitad mundial en 2018.

Internet Universal

La primera mitad del mundo fue la más fácil de poner en línea. La conectividad se extendió por naciones desarrolladas donde los ingresos altos, la educación avanzada y los centros urbanos densos allanaron el camino. Y ahí residen la mayor parte de los 3.900 millones de personas conectadas. “La única razón por la que hemos alcanzado el 50% en línea es porque la mayoría del mundo desarrollado está muy por delante”, asegura Sonia Jorge, directora ejecutiva de la Alliance for Affordable Internet.

La segunda mitad del mundo será mucho más difícil de conectar. Muchos lugares que permanecen fuera de línea son rurales y remotos, donde los costes de instalación de torres de Internet móvil y otras infraestructuras pueden ser cinco veces mayores que en las áreas urbanas. Las empresas de telecomunicaciones necesitan incentivos sustanciales para conectar esas zonas.

Los altos costes son una de las principales causas de la brecha digital. El objetivo de la ONU para un Internet asequible es que el coste de 1 “Giga” de datos (considerado como acceso básico a Internet) no supere el 2% de los ingresos. En Sudáfrica, uno de los países más avanzados del continente, solo el 20% de la población puede permitírselo. En Mozambique, una de las naciones más pobres del mundo, Internet es impensable para casi todos.

Tenemos la obligación moral de no dejar a nadie atrás

Según Jorge, la inversión de los operadores de telecomunicaciones se ha estancado o ha disminuido en los últimos años, y la inversión existente es a menudo ineficiente, con fondos mal asignados para llegar a la mayoría de las personas. “Dada la reciente disminución en los niveles de crecimiento en el uso de Internet y los altos costos del acceso a niveles significativos de poblaciones de bajos ingresos en todo el mundo, es posible que solo alcancemos el acceso universal en 2050 o más adelante”, dijo.

Además, centrarse en el acceso y el precio puede distraer de otro problema importante, agregó Jorge. En todo el mundo, el uso de Internet está estrechamente vinculado a la educación, y muchas personas que no están conectadas carecen de educación básica y de habilidades digitales. “La falta de habilidades es casi una crisis y es mucho mayor en el mundo en desarrollo”, dijo Jorge.

Vanessa Gray, de la UIT, también menciona este problema y advierte que cuando los gobiernos y las empresas privadas buscan instalar infraestructura, también deben invertir en capacitación y educación. “La alfabetización es un gran obstáculo… Si las personas no pueden leer y escribir, si no tienen las habilidades necesarias incluso cuando Internet sea asequible, no se beneficiarán de ello”.

“Hoy en día, casi todos los servicios se pueden proporcionar a través de Internet”, agregó. “Consejos de salud, educación, comercio electrónico, todas estas cosas. Y la brecha está creciendo porque más servicios se están moviendo en línea. Tenemos la obligación moral de no dejar a nadie atrás”.

Las conclusiones son claras. Internet Universal, sí, con mayúsculas, pero reducir desigualdades económicas, sociales, educativas y de todo tipo entre las regiones sigue siendo una obligación planetaria.

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