Todas las empresas que han rechazado hasta ahora a Huawei tras el veto

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Hace unos días, la Administración Trump asestó un fuerte golpe a Huawei. Lejos de parecer suficiente la presión que estaba ejerciendo sobre los gobiernos de diversos países y empresas de telecomunicaciones para que dejasen fuera de sus redes 5G el equipo de la compañía, o para que no vendiesen sus smartphones, el gobierno estadounidense decidió subir la intensidad del enfrentamiento que mantiene tanto como con la empresa como con China: incluir a Huawei en la lista de empresas que suponen un riesgo para la seguridad nacional.

Esto, de hecho, supone un veto a que cualquier empresa y entidad estadounidense pueda hacer negocios con la compañía. En teoría, pueden pedir un permiso especial para hacerlo. Pero en la práctica, significa que las empresas, para evitar problemas, rompen todos los lazos con la empresa vetada hasta que vuelve a estar fuera de la lista. Justo lo que le está pasando a Huawei.

Poco después del anuncio del veto, no pocas empresas que habían trabajado sin problemas con Huawei hasta entonces hicieron público que no trabajarían más con ella hasta el final del veto. Dos de las primeras fueron Intel y Qualcomm. Huawei no dio mucha importancia a este hecho. Por un lado, llevaba tiempo almacenando componentes para hacer frente a una situación así. Por otro, su división de fabricación de chips, HiSilicon, anunciaba que estaba preparada para bloqueos de este tipo, restando importancia a este anuncio.

Un tercer anuncio sí que tuvo más impacto para Huawei. Y además causó un gran revuelo entre los usuarios de sus smartphones y tablets en todo el mundo: Google anunció que también rompía relaciones con la compañía. Esto conllevaba no pocos problemas para que Huawei pueda seguir contando en sus terminales con el popular sistema operativo Android.

Google aseguró que los smartphones ya en uso o en stock de Huawei seguirían funcionando sin mayores complicaciones. Pero los futuros modelos, aunque podrán contar con Android a través de programa Android Open Source Project (AOSP), puesto que Android es Open Source, contarán con limitaciones más que notables: no contarán con la tienda de apps Google Play ni con servicios como YouTube o Google Maps. Las actualizaciones de seguridad que la compañía efectúa cada cierto tiempo, tampoco llegarán a ellos desde Google. Será Huawei la que tenga que prepararlas a partir del código AOSP del sistema.

Una vez más, la compañía aparenta normalidad y asegura que sus smartphones seguirán funcionando. Incluso asegura que prepara un sistema operativo alternativo, que podría estar listo en unos meses: primero aseguró que estaría en otoño, pero finalmente lo estará en 2020. Poco se sabe de este sistema y sus funciones, y tampoco se sabe si, finalmente, tendrá que utilizarlo o se solucionará el problema. Porque puede que llegue una solución en algunas semanas o meses.

Menos de una semana después de anunciar el veto a Huawei, el gobierno estadounidense anunciaba una prórroga de tres meses para que el veto entraba en vigor. Así, en Huawei tienen unas semanas para seguir operando con cierta normalidad. Concretamente, hasta el 19 de agosto. Google ya ha anunciado que hasta entonces seguirá trabajando con la compañía china.

Pero a pesar de la prórroga, la lista de empresas que deciden romper sus relaciones con Huawei, al menos por el momento, no para de crecer. Pocos días antes de anunciarse la suspensión del veto, ARM se unió a Intel y Qualcomm en la lista de empresas que dejaban de trabajar con ella.

Diversos organismos se unen a las empresas en el veto
Los problemas para Huawei no han dejado de multiplicarse desde entonces, con mazazos como su exclusión del listado de miembros de la SD Association, el grupo que mantiene y desarrolla la norma de tarjetas de memoria SD utilizadas en miles de millones de dispositivos portátiles. Especialmente, en los móviles.

Con su exclusión del grupo, la empresa no tendría acceso a las licencias que permiten utilizar todas las tarjetas SD. Afortunadamente para la compañía, la SD Association ha vuelto hace algunas horas a incluir a la compañía en la lista de empresas que forman parte de la asociación, lo que soluciona, al menos por ahora, uno de sus problemas.

Huawei y el resto de marcas de la empresa emplean tarjetas microSD en la mayoría de sus móviles. No sucede lo mismo con el P30 y algunos modelos más, que usan otras. Pero adaptar todos los futuros móviles de Huawei a una nueva norma llevaría tiempo y dificultades.

Toshiba también ha confirmado su ruptura con Huawei, que ha interrumpido el envío de componentes a la empresa. Mientras, se desconoce la postura concreta de otras compañías, como Panasonic y el fabricante de chips alemán Infineon. Ambas, al parecer, anunciaron que no iban a trabajar más con la compañía china, pero más adelante lo negaron.

Las que sí han decidido no comprar nuevos terminales de Huawei son las operadoras japonesas NTT Docomo, Softbank y KDDI, las tres con más implantación en el archipiélago. Además, han aplazado el lanzamiento de varios de sus terminales, entre los que están los de la gama P30. Lo mismo ha pasado con dos de las principales operadoras británicas: Vodafone y EE. Las dos han decidido no vender por un tiempo smartphones de Huawei.

Por otra parte, según The Verge, Microsoft ha retirado el portátil de Huawei de sus tiendas sin hacer apenas ruido. Y ni confirma ni desmiente un posible bloqueo de la venta de licencias de Windows a la compañía para sus equipos. Asimismo, la WiFi Alliance, según Cnet, ha restringido temporalmente la participación de Huawei en ella. Esto implica que podrá seguir utilizando su tecnología, pero al igual que sucede con el veto de la SD Association, no podrán incidir en el desarrollo de nuevas tecnologías si el veto llega finalmente a producirse.

Estos dos organismos no son los únicos que han dado de lado a Huawei en los últimos días. También la IEEE (Instituto de Ingenieros en Electrónica y Electricidad) ha vetado a los investigadores e ingenieros de Huawei, de manera que no pueden acceder a los informes y estudios que publica. La entidad apunta a que ha tomado esta decisión porque teme, tal como recoge Cnet, que pueda enfrentarse a implicaciones legales graves si los científicos de Huawei siguen interviniendo en el proceso de selección del diario de la IEEE.

Habrá que ver lo que sucede en las próximas semanas con Huawei, aunque todo apunta a que Trump quiere utilizar a la compañía como una baza en las negociaciones de la guerra comercial que mantiene con China. Al menos, así lo ha asegurado el Presidente de EEUU, que apunta a que Huawei podría estar incluida en un acuerdo comercial. Pero mientras, las ventas de smartphones de la compañía ya empiezan a resentirse: sólo en España, bajaron un 30% la semana pasada.

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