Cómo de lavar platos y pelar plátanos en Nueva York, Elvis Martínez hizo fama en la bachata?

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SANTO DOMINGO.- El famoso bachatero Elvis Martínez llegó a Nueva York a mediados de los 90 con el sueño de ser cantante, pero lo que consiguió fue un empleo en la cocina de un restaurante, pelando plátanos, lavando platos y atendiendo a los clientes. Allí su vida fue un calvario, porque apenas ganaba 50 dólares a la semana y su vida era de mucho trabajo, día y noche.

En la noche trabajaba con Raúl Acosta, de “bandboy” (el que carga y conecta los equipos de un grupo musical, quien ni se percató de que en su equipo tenía a un futuro y famoso artista de la bachata. Al contrario, ante los ojos del líder de Oro Sólido, este muchacho pasaba desapercibido. Lo bueno es que se conectó con músicos y al menos la pasaba bien.

Aunque para esa época su vida fue un martirio, considera ese momento difícil de su vida como una gran experiencia y estimulante, debido a que mientras más difícil le era subsistir, más ganas le ponía a su proyecto de llegar a ser un artista de fama, y lo logró.

La vida le cambió cuando el locutor de La Mega “Ruddy Rudísimo” le dijo que conocía a alguien que necesitaba un cantante de bachata y se lo presentó.

Esa persona era Franklin Romero, de Premuim Latin Music, a quien “El Camarón” conocía, porque éste iba regularmente al restaurante donde trabajaba.

“Yo me sorprendí, porque lo había atendido en varias ocasiones. Él me dijo que siguiera trabajando en el restaurante hasta que termináramos el disco y así lo hice”, dijo Martínez.

A partir de ahí grabó varios discos y se pegó, siendo el primero “Todo se paga”. “Así te amo”, “Tú sabes bien”, “Láudano”, “Tres palabras”, “Así fue” y otros que lo dieron a conocer.

Los inicios

En su natal San Francisco de Macorís, Elvis Martínez,  El Camarón, El Jefe, o como usted lo quiera llamar, quien en la actualidad anda con una nueva y exitosa canción bajo el brazo titulada “Esto se llama amor”, formó un pequeño grupo de bachata local en 1994 y después se fue a Nueva York como güiero de “El Chacal”, un  desconocido cantante de bachata, con el que logró irse de gira al exterior, quedándose en la Ciudad de los Rascacielos, en busca del sueño americano.

Allí consiguió un trabajo. No era la gran cosa, ni lo que en realidad deseaba, pero como quería ser cantante tomó el informal empleo, que era de “bandboy” (el que carga y conecta los equipos de un grupo musical), con Raúl Acosta y el grupo Oro Sólido, en 1995. La paga no era buena, pero al menos estaba cerca de músicos y podía ver algunos artistas en las actividades que realizaba esta orquesta de merengue.

En la noche trabajaba con Raúl Acosta, quien ni se percató de que en su equipo tenía a un futuro y famoso artista de la bachata. Al contrario, ante los ojos del líder de Oro Sólido, este muchacho pasaba desapercibido. Lo bueno es que se conectó con músicos y al menos la pasaba bien.

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