Saymon Díaz cuenta su experiencia en el negocio y las exigencias de un artista famoso

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SANTO DOMINGO.- Contratar artistas de fa,a internacionales no es una tarea fácil. Los empresarios artísticos incurren en gastos que van desde la promoción, pasajes aéreos, hospedaje, exigencias de las estrellas, además de pagar lo que se cuadró con el mánager.

Pero también se dan los casos de artistas que no tienen un precio, sino que se asocian con el empresario y estos cobran un porcentaje de las ganancias.

Saymon Díaz, de SD Concerts, con más de 20 años de experiencia y acostumbra a realizar eventos multitudinarios, en lugares amplios como el Centro Olímpico, Hard Rock Hotel, Altos de Chavón y el Estadio Quisqueya, cuenta su experiencia en el negocio

Estos escenarios están reservados para artista de envergadura, tales como Luis Miguel y Romeo Santos, Ricardo Arjona, entre otros.

Según este empresario artístico, la inversión más costosa es en producción y logística (tarima, sonido, luces, protección del terreno y seguridad), que en el Centro Olímpico puede costar entre 50, 200, 250 y hasta 300 mil dólares, dependiendo el artista.

“Muchas veces, montar el espectáculo es mucho más caro que contratar el artista”, indicó Díaz.

El empresario informó que el negocio ha cambiado bastante y cada negociación depende de la calidad del artista, que en muchos casos entran en una especie de sociedad con el empresario.

En tales casos, el mánager del artista prefiere cobrar al empresario una cuota mínima y compartir los riesgos de gastos y ganancias.

“Si el artista revienta el estadio, se puede ganar dos o tres veces de lo que se ganaba antes (por contratación), porque  muchas veces, los mánager quieren llevase un porciento de beneficio”, explicó.

A modo de ejemplo, dijo que un artista como Luis Miguel paga su boleto aéreo, hospedaje y la carga, mientras el empresario le corresponde montar el evento,  para lo cual requiere de mucho patrocinio.

“Por eso, tu no puede decir: Luis Miguel cobra x cantidad”, señaló.

Díaz indicó que el rango de cobro de un artista famoso y con mucha pegada, va sobre la facturación, para lo cual se le envía el presupuesto del evento, capacidad del lugar, precio de taquilla.

“En base a todos los gastos y entradas, el artista mayormente se lleva un porcentaje mayor al del empresario, que dependiendo su calidad, puede pedirte un  50 o un 60%. Si el artista es muy grande, va por más porcentaje”, comentó.

Explicó que la publicidad casi siempre se negocia con las marcas patrocinadoras.

“Sin patrocinadores, yo personalmente no estaría en este negocio, porque esos son los que te permiten realizar el evento. Necesariamente debes combinar bien el patrocinio con ventas de boletas”, expresó

Díaz lleva 20 años (más de la mitad de su vida) dedicado al mundo del espectáculo, negocio que definió como muy riesgoso, donde lleva meses de inversiones, trabajo y en un solo día, se puede perder una fortuna por lluvia, un huracán o cualquier otra eventualidad que afecte la asistencia del público.

Un factor que definió como determinante es que para ser empresario artístico, debe conocer bien el negocio y el rejuego, porque de lo contrario, si eres nuevo, tiene el fracaso como resultado.

Fuenye/N Digitañ

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